
Lady Gaga ocupó en Coachella 2017 el lugar que iba a ser de Beyoncé, que tuvo que cancelar su actuación. La reseña del Guardian, publicada este domingo (16), describe la tarea como difícil en el mejor escenario y aterradora en el peor.
Según la crítica, las canciones más recientes del repertorio no siempre conectaron con el público del festival. Aun así, entregó el repertorio de hits que se esperaba de ella, sin fallos en la ejecución.
El texto destaca que Gaga cumplió el papel de cabeza de cartel en uno de los mayores festivales de Estados Unidos, en un año marcado por cambios de última hora en la programación.
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